El origen etimológico de la palabra matrimonio como denominación de la institución bajo ese nombre, deriva de la expresión «matrimonĭum» proveniente de dos palabras del latín: la primera «matris», que significa «matriz» y, la segunda, «monium», que quiere decir «calidad de…», o sea, la aportación de la mujer que contrae nupcias para ser madre. En su aspecto natural implica la procreación, es decir, la multiplicación de la especie humana. No la unión de dos personas del mismo sexo sin la capacidad de procrear JUNTAS!!!
entonces por ende no se le puede otorgar un derecho a quien no cumple las funciones principales del concepto por el cual se otorga este derecho